Modelo de negocio para activos financieros
Es la forma en que la entidad gestiona sus activos financieros para generar flujos de efectivo, y es uno de los dos criterios que definen su categoría de medición bajo la NIIF 9 (junto con las características de los flujos contractuales). Puede ser de cobrar flujos contractuales, de cobrar y vender, o de mantener para vender o negociar. No depende de la intención sobre un solo instrumento, sino de cómo se administra el portafolio en conjunto. Se evalúa con base en hechos observables, como la frecuencia y el motivo de las ventas.
Ejemplo: La tesorería de una empresa mantiene CDT por COP 400.000.000 únicamente para cobrar capital e intereses al vencimiento; al ser un modelo de negocio de cobro de flujos contractuales, esos CDT se miden a costo amortizado.