Reclasificación de activos financieros
Es el cambio en la categoría de medición de un activo financiero, que la NIIF 9 permite únicamente cuando la entidad modifica su modelo de negocio para gestionar esos activos. Es un evento poco frecuente y debe aplicarse de forma prospectiva desde la primera fecha del período siguiente al cambio. Los pasivos financieros nunca se reclasifican. La reclasificación afecta cómo se medirán y dónde se reconocerán las variaciones futuras del activo.
Ejemplo: Una compañía que medía una cartera de bonos a costo amortizado decide reorganizar su tesorería para venderlos activamente; a partir del siguiente período los reclasifica a valor razonable con cambios en resultados y reconoce la diferencia inicial en los resultados.