Capitalización de costos
Capitalizar un costo significa registrarlo como parte del valor de un activo en el balance, en lugar de llevarlo de inmediato al gasto del periodo. Solo se capitalizan los costos necesarios para que el activo quede en condiciones de operar como la empresa lo pretende, por ejemplo el precio de compra, el transporte, la instalación y las pruebas. Los desembolsos que no cumplen esos requisitos, como gastos de capacitación o de administración, se reconocen directamente como gasto. Capitalizar correctamente evita inflar los gastos de un solo periodo y reparte el costo a lo largo de la vida útil mediante la depreciación.
Ejemplo: Una fábrica en Cartagena compra una máquina por $80.000.000, paga $5.000.000 de transporte e instalación y los capitaliza, reconociendo el activo por $85.000.000.